Atracones navideños y felices sueños: cómo combinarlos sin riesgos para tu salud

15 diciembre, 2015

Las comidas abundantes con amigos, compañeros de trabajo o familiares, el abuso del alcohol y los cambios horarios pueden jugarnos una mala pasada durante estas fiestas de Navidad a la hora de dormir suficiente y bien.

La Navidad, tan dulce y mágica en general, no lo es tanto en lo que al sueño se refiere, ya que durante estas fechas se dan algunas circunstancias que hacen difícil tener felices sueños navideños. En primer lugar, cabe mencionar la disregulación típica de horarios de cualquier periodo vacacional que, además, en Navidad y Fin de Año, se concentra en apenas 15 días, en los que cambiamos varias veces de horario, de forma que se rompe claramente nuestra rutina.  Además, no hay que olvidar la enorme interferencia que las emociones propias del reencuentro familiar, el estrés de los preparativos y compras de Navidad y Reyes. Y  si a todo esto sumamos el exceso de comida y alcohol, lo que tenemos es un “cocktail navideño”, con ingredientes muy perjudiciales para nuestro sueño y nuestra salud.

Es por ello que el Director del Instituto de Medicina del Sueño recomienda “si sufrimos algún trastorno de sueño, es importante consultar con nuestro especialista para que nos paute una terapia específica para estas fechas” y , de forma general, es ideal “adaptarse progresivamente a los previsibles retrasos y avances en las horas de inicio y final de sueño, evitando cambios drásticos de horario, consultar con especialistas médicos y/o psicológicos ante cualquier signo o síntoma de insomnio, ansiedad o depresión, frecuentes en esta época, para solucionar el problema con rapidez y eficacia. Sólo así conseguiremos no arruinar estas fiestas tan especiales y el Año Nuevo”

LOS RIESGOS DEL “ATRACÓN” NAVIDEÑO

Las comidas copiosas y el abuso de alcohol, bebidas-para-el-brindis-de-navidadson otros 2 factores clave, muy propios de estas fechas, que van a alterar mucho nuestro  sueño. Según Jesús Escribá, médico neurofisiólogo y experto en Medicina del Sueño “cuando comemos y bebemos alcohol abundantemente, creemos que vamos a dormir mejor, pero esto es sólo una creencia popular, porque se ha demostrado científicamente que ambos podrían ser buenos inductores de sueño y ayudarnos a iniciarlo pero, sin embargo, no contribuyen a mantener un normal patrón de fases de sueño y un descanso óptimo mientras dormirmos”. De hecho, apunta Escribá que “tras estas noches de celebración y sueño alterado, habitualmente nos despertaremos con ‘resaca’ y/o borrachera de sueño, necesitando más tiempo de sueño para descansar igual o peor que en condiciones normales”

Habitualmente estas fiestas se asocian claramente a comer copiosamente y como es sabido el consumo de alimentos en grandes cantidades provoca, además de la temida ganancia de peso, un sobreesfuerzo del aparato digestivo, que puede suponer secuelas, como es el caso de ardor, acidez, pesadez, flatulencia, hinchazón abdominal y digestiones lentas y en algunos casos indigestión, que pueden además, provocar diarreas, náuseas y vómitos. De hecho, en estas fechas, es frecuente ver los centros médicos saturados como consecuencia de una ingesta excesiva.

largePor eso mismo, en estas fechas tan señaladas, donde la comida es la protagonista de las reuniones, resulta muy útil, más que nunca, tener presente algunos consejos nutricionales que puedan ayudarnos a abordar las Navidades de manera saludable. Escribá apunta que “las comidas abundantes y calóricas que típicamente ayudan a llevar mejor el frío, no son aconsejables en la cena, y menos aún durante las 3 o 4 horas antes de acostarnos, ya que, de lo contrario una digestión pesada interferirá en el sueño”.

Para evitar esta situación, desde el portal WWW.DORMIRBIEN.INFO y a través de su departamento de Enfermería y Nutrición, les recomendamos tomar precauciones proponiendo en práctica 10 sencillos consejos:

  1. No se salten ninguna comida. Háganlas ligeras (frutas, ensaladas, zumos) de manera que se compensen los excesos. Evitar desayunar es un error, se debería realizar entre cuatro o cinco comidas diarias. Coman despacio, mastiquen bien los alimentos y disfruten de la conversación.
  2. Sería conveniente que los platos se elaboren con raciones equilibradas, acompañados de ensalada y verdura y evitan repetir. Las verduras crudas son ricas en enzimas y facilitan la digestión.
  3. Beban 2 litros de agua al día fuera de las comidas e infusiones.
  4. Consuman alimentos con grasa insaturada de origen vegetal: aceite de oliva, frutos secos, pescado…y tomen con moderación los alimentos que lleven grasas saturadas como embutidos, quesos grasos, mantequilla… de manera que no superen el 7% del contenido calórico total.
  5. La ingesta de fibra ha de estar presente estos días comiendo pan integral, verduras, legumbres y frutas, porque ayudan a eliminar y proporcionan sensación de saciedad.
  6. Tomar alcohol con moderación, pues contiene las mismas calorías que la grasa.
  7. Procuren tomar dulces que tengan una proporción considerable de frutos secos, como es el caso del turrón, con un porcentaje mínimo de un 60% de almendra. A pesar del aporte calórico, tiene un perfil lipídico saludable, ya que hay una mayor cantidad de grasas insaturadas (80-90%), las llamadas grasas buenas.
  8. En estos días, pueden sustituir el azúcar por edulcorantes.
  9. Tomen un yogurt probiótico al día, ya que facilita la digestión, reducen la hinchazón y las molestias digestivas.
  10. No olviden que la actividad física ayuda a mejorar la digestión. Intenten caminar, por lo menos, una hora al día.

Si no hay contraindicación médica, se puede comer de todo con moderación, pero hay muchas personas que padecen patologías diversas en las cuales la dieta debe ser seguida de forma estricta, como es el caso de diabéticos, hipertensos, personas con insuficiencia cardíaca, pulmonar y renal, celíacos, dislipemias (alteración en los niveles normales de lípidos plasmáticos como la hipercolesterolemia…). En estos casos, se recomienda que consulten al médico los posibles cambios a realizar en sus dietas, si no, se podrían producir descompensaciones y complicaciones graves de sus xmas-sleep-770enfermedades.

Asimismo, se recomienda prestar atención en niños y ancianos. En el caso de los niños, se debe controlar la ingesta de azúcar, hay que darles los dulces racionados que pueden provocarles indigestiones. Y en el caso de los ancianos es muy importante no descuidar la hidratación, aumentar el consumo de sopas y caldos no calóricos.

Y recuerden, siempre que la alimentación saludable es vital para nuestro cuerpo, como el hecho de dormir bien.

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