Durante el mes de Noviembre, ofrecemos GRATIS todos nuestros recursos audiovisuales con evidencia científica para mejorar tu sueño de nuestro servicio “Dormir mejor es salud”. Sólo tienes que completar nuestro TEST DE SUEÑO y seguir las instrucciones del e-mail que recibirás al elegir la opción “Quiero beneficiarme de alguna promoción”
El Instituto de Medicina del Sueño (WWW.DORMIRBIEN.INFO) cumple 14 años como portal web de referencia en medicina del sueño ampliando su red de centros y profesionales especializados en el diagnóstico y tratamiento de cualquier trastorno de sueño.
Desde hace más de 14 años, hemos ayudado a miles de pacientes a dormir mejor y queremos seguir cuidando de tu sueño, tanto si eres paciente como si no, con estas promociones vigentes hasta final de mes:
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Según la DGT, un tercio de los conductores han sentido somnolencia al volante en alguna ocasión y ésta multiplica por siete el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.
Se calcula que este verano, 1 cada 3 accidentes de tráfico se producirán por dormirse al volante y que en esta época es donde más frecuentemente tienen lugar este tipo de accidentes. Pero no sólo son más frecuentes, sino que también son más mortales (es 10 veces más probable morir por dar una cabezada mientras conduces, que por un despiste o reventón de rueda), pues la capacidad de reacción del conductor es prácticamente cero y, por tanto, la gravedad del choque, mayor.
Además, la somnolencia derivada de pasar una mala noche o provocada por patologías como el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS) es un factor de riesgo de accidente de tráfico al mismo nivel que el exceso de velocidad o la toma de alcohol.
Tal y como recuerda Jesús Escribá, director del Instituto de Medicina del Sueño, en esta entrevista (que puedes disfrutar clicando aquí): “las altas temperaturas favorecen el insomnio y el calor diurno aumenta la sensación de cansancio psicofísico y somnolencia. Además, en verano, el cambio de rutina, las comidas copiosas, los días festivos y/ o el mayor consumo de alcohol y psicofármacos multiplican el peligro de quedarse dormido al volante en la época donde más desplazamientos en vehículo se producen”.
También desde las instituciones europeas y varias sociedades científicas se ha evidenciado que:
- el síndrome de apnea-hipopnea del sueño (SAHS) es uno de los principales factores de riesgo de accidentes de carretera y hoy en día hay múltiples herramientas que permiten detectar a aquellas personas con alta probabilidad de tener apnea del sueño.
- la mayoría de los conductores que tuvieron un accidente a causa de la somnolencia afirman que duermen mal habitualmente (38,5%) mientras que el 23% afirma que durmió mal la noche anterior o que habitualmente está durmiendo a la hora que sufrió el accidente.
Por todo ello, creemos necesario que, igual que revisamos nuestro vehículo antes de salir a la carretera, es necesario también revisar nuestro sueño y, en ese sentido, el Instituto de Medicina del Sueño, en colaboración con otras entidades, lanza una campaña para detectar posibles trastornos del sueño durante este verano, y solucionarlos, de forma que hasta el 15 de Agosto todos los usuarios de su página web WWW.DORMIRBIEN.INFO podrán evaluar cómo duermen con un test on-line validado científicamente o medir tu somnolencia diurna cumplimentando aquí esta escala ecibir en unos pocos días una respuesta personalizada sobre si tienen o no un trastorno del sueño y cómo solucionarlo. Además, durantes los meses de Julio y Agosto, lanzamos una promoción para acercar las pruebas del sueño y su valoración médica especializada y personalizada a cualquier hogar de nuestro país, para detectar el Síndrome de Apnea-Hipopnea del Sueño, con una prueba del sueño en tu domicilio para saber si tu sueño es el óptimo y 2 consultas a distancia (antes y después de dicha prueba, por videoconferencia o por email), para estudiar su problema y explicarle el resultado de dicha prueba y el tratamiento a seguir para solucionarlo, todo ello de forma sencilla, rápida y eficaz y a un precio increíble (consulta AQUÍ las condiciones de la promoción)
El Instituto de Medicina del Sueño estrena nuevos servicios de Sleep Coaching o Asesoría de Sueño para dormir mejor sin pastillas, de la mano de nuestra nueva Sleep Coach, Nataly Do Nascimiento, gran experta que participará en más y mejores terapias multidisciplinares y que une a nuestro equipo de geniales expertos en psicomedicina del sueño.
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Descubre ésta y muchas otras novedades y soluciones para dormir mejor en este vídeo, también disponible en wwww.dormirbien.info/tv y nuestras redes sociales
“La semana pasada, el tiempo de uso del dispositivo aumentó en un 6%, con una media de 4 horas y 24 minutos al día”, me dice el iPhone. Las apps que más he abierto: Instagram (durante casi nueve horas), WhatsApp (en torno a ocho) y Safari y Spotify (unas cuatro). A la semana, he usado el móvil alrededor de 31 horas. Le he dedicado casi tantas como a un trabajo a jornada completa, subiendo un poco la media mundial: según muestra The Independent, en 2023, pasamos tres horas y 46 minutos al día con la mirada fija en esta pequeña pantalla.
Ver los datos así desglosados asusta. No importa realmente cuando una es consciente de que está haciendo scroll down en Instagram porque le apetece entregarse a ese imparable chute de dopamina, pero ¿qué sucede cuando se está tan cansado que no se puede parar? Suena contradictorio, pero así es: si por la noche termino de ver una película en el sofá y miro el móvil, por mucho sueño que tenga, este conseguirá atraparme durante, como mínimo, media hora; lo que hará que me vaya a la cama más tarde y duerma menos. Y si antes de cerrar los ojos lo cojo para “quedarme dormida más rápido” —eso me digo, al menos—, lo más probable es que ocurra todo lo contrario, y que a la mañana siguiente sienta que me ha atropellado un camión. ¿Cómo parar la rueda?
Acudo a la pantalla del móvil —dónde si no— para investigarlo, y descubro un pequeño estudio que asegura que apagar este dispositivo media hora antes de irse a la cama es suficiente para reducir la latencia del sueño (es decir, para dormirse más rápido), aumentar la duración y calidad del descanso, reducir los despertares y mejorar el humor y la memoria de trabajo.
Otro explica que apagando el teléfono una hora antes de irse a dormir, los participantes de la investigación no solo descansaron mejor y más rápido, también registraron mayor bienestar físico, felicidad y satisfacción con su existencia. “Además, se volvieron más receptivos al mundo que los rodeaba (…) Su adicción al teléfono disminuyó, lo que les permitió tener más control de sus vidas”, dice. Se minimizaron asimismo sus niveles de ansiedad y la sensación de estar ‘perdiendo el tiempo’, un tiempo que pudieron dedicar a tareas para las que normalmente sentían que no había hueco en el día a día.
Pese a contar con muestras reducidas, las conclusiones de ambos estudios suenan de lo más lógicas. Pero, si voy a autoimponerme la disciplina de dejar el móvil a un lado antes de dormir para descansar más tiempo, necesito confirmar que son ciertas, por lo que consulto a Jesús Escribá, médico neurofisiólogo y director del Instituto de Medicina del Sueño & el portal web WWW.DORMIRBIEN.INFO., quien me asegura que dejar de usar el móvil una hora antes de dormir elimina varios ‘obstáculos’ a la hora de descansar: “En primer lugar, la luz azul emitida por las pantallas interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño y que se produce en la oscuridad, ya que la exposición a esta luz puede retrasar la producción de esta hormona y dificultar el descanso”, me explica. A mi pregunta de si valdría, entonces, configurar la pantalla en modo cálido, responde que podría ayudar, pero que, en realidad, esta opción no elimina por completo la mencionada luz azul.
Para no dar la espalda al ‘experimento’, cojo el ‘ebook’ media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en caso de que uno no pueda despegarse del móvil a estas horas, ¿qué contenidos sería ‘mejor’ consumir para conciliar el sueño?
“En segundo lugar, el uso del móvil antes de dormir puede ser estimulante. Esto se debe a que las redes sociales, los juegos o los vídeos pueden aumentar la actividad mental y dificultar la relajación necesaria para conciliar el sueño”, continúa. “En tercer lugar, el uso del móvil antes de dormir puede provocar ansiedad al ser una fuente de estrés, ya que nos puede conectar con noticias, mensajes o notificaciones que nos preocupan”.
Según Escribá, cuanto más tiempo tengamos el móvil apagado antes de dormir, mayores serán los beneficios que notaríamos en el descanso, aunque la recomendación extendida de una hora podría ser suficiente. “Es importante encontrar un equilibrio que funcione para cada persona”, me cuenta. Decido empezar por una hora, registrando mis progresos durante una semana.
¿Es lo mismo mirar un móvil que un ebook antes de dormir?
El primer día, tras volver a casa de una cena con amigos, siento el impulso de abrir la aplicación del banco, quizá la más estresante de todas. Dejo esa idea a un lado y uso un libro electrónico hasta quedarme dormida, lo que realmente no hace que me duerma mucho más pronto de lo normal. Eso sí, duermo muy bien y no tengo esa sensación de “perder el tiempo” de la que hablábamos antes.
Pero ¿no es acaso un libro electrónico una pantalla, al fin y al cabo? Acudo a uno de los máximos expertos en medicina del sueño: “Mirar la pantalla del Kindle antes de dormir puede interferir en la calidad del sueño. Sin embargo, hay algunas diferencias entre esta pantalla y la del móvil, pues la del Kindle emite menos luz azul, por lo que puede ser menos perjudicial”.
El segundo día me cuesta mucho dejar el teléfono a un lado, pues estoy en medio de la interesante documentación para un artículo. Al final, sin saber muy bien cómo, acabo viendo en bucle vídeos de la humorista Tina Friml, lo que me engancha un buen rato ya en la cama. Para no dar la espalda al ‘experimento’, al final vuelvo a coger el ebook una media hora antes de dormirme y no puedo evitar preguntarme: en el caso de que uno no pueda despegarse del móvil a estas horas, ¿qué contenidos sería ‘mejor’ consumir para conciliar el sueño?
Según el director del Instituto de Medicina del Sueño, podríamos emplear el dispositivo para llevar a cabo actividades relajantes y que no estimulen la mente, como por ejemplo, escuchar música tranquila o meditaciones guiadas. Entrar en redes sociales, jugar a videojuegos o ver películas de acción o suspense estarían entre aquellas cosas que sería mejor evitar por completo.
El tercer día me quedo trabajando hasta tan tarde delante del ordenador que me pregunto si realmente tendrá algún efecto que use o no el móvil una vez me tumbe en la cama. Me acuerdo del meme que dice:
— Bienvenido a casa. ¿Has tenido un buen día mirando pantallas en el trabajo?
— Sí, mis pantallas estuvieron bien, ¿qué tal las tuyas?
— No estuvieron tan bien, así que me gustaría que viésemos algo en la gran pantalla de nuestra casa.
— Vale, pero puede que use mi pantalla pequeña mientras lo hacemos.
Evito la tentación de usar la “pantalla pequeña”, aunque me cuesta: sé que tumbarme y simplemente cerrar los ojos me puede llevar a lugares inhóspitos, entre los que se incluyen el patio del colegio en el que aquella amiga me dijo que no iría a mi cumpleaños en el 2000 o la pila de ropa que lleva una semana sin lavar.
La caída libre hacia un precipicio de pensamientos turbadores que, en mitad de la oscuridad, parecen mucho más acuciantes y terroríficos de lo que serían a la luz del día es justo lo que quiero evitar. Eso es lo que siento que el móvil ayuda a mitigar con su trampa de estímulo continuo. No obstante, en este caso, estoy tan agotada que me duermo antes de poder esbozar cualquier escenario mental. Algo que, sin duda, no habría conseguido si hubiera encendido el móvil.
¿Puede conseguirse este pequeño milagro sin llegar a tales extremos de cansancio? Según Escribá, es posible si creamos las condiciones idóneas para el sueño. Estas incluyen medidas como llevar a cabo una rutina relajante antes de acostarnos (puede incluir lectura, un baño caliente, música tranquila…), establecer una hora regular para acostarnos y levantarnos (que ayudará a nuestro cuerpo a regular su ritmo circadiano) y evitar la cafeína y el alcohol en las horas previas al descanso.
También es buena idea crear un ambiente sereno en el dormitorio, que debe ser oscuro, silencioso y fresco. Y para los que tendemos a rumiar cuando cae la noche, dos consejos clave: no estar continuamente mirando el reloj para evitar una ansiedad que, sin duda, no ayuda a la hora de caer dormidos, y escribir en un papel los pensamientos que nos ‘atormentan’ antes de irnos a la cama, para ‘liberarnos’ de ellos antes de apagar las luces.
¿Es mejor poner la tele? ‘La televisión, al encontrarse más alejada de la persona, interfiere la mayoría de las veces menos que un móvil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia’, apunta el Dr. Jesús Escribá, experto mundial en patologías de sueño.
El cuarto día llego tan cansada a casa después de trabajar durante toda la tarde que realmente solo quiero ‘despejar’ la mente. Miro deliberadamente el móvil para evitar ponerme una película por dos razones: la primera es que siento que estoy demasiado agotada para centrar mi mente en algo que dure más de un minuto y la segunda, que tengo la impresión de que así me iré más pronto a la cama. Al final, tardo lo mismo en dormirme que si me hubiese puesto un largometraje.
Me doy cuenta de que cuanto más cansada estoy, más me inclino a consumir el tipo de contenido ligero y lleno de estímulos que ofrecen las redes sociales. Si durante todo el día no he hecho nada ‘para mí’, mi cerebro siente que ‘se merece’ esta gratificación instantánea. Es una pescadilla que se muerde la cola, la rueda del hámster que no va a ninguna parte. ¿Hubiera sido mejor poner la tele? “La televisión, al encontrarse más alejada de la persona, interfiere la mayoría de las veces menos que un móvil. Sin embargo, esto difiere en cada persona y circunstancia”, contesta la experta en sueño.
Los tres días restantes siguen el mismo patrón: cuanto más descansada estoy y más control siento que he tenido de mi tiempo durante el día, más sencillo me resulta dejar el móvil a un lado y antes concilio el sueño. Una vez que lo alejo de mí, siempre me asombra el gran número de actividades diarias que están relacionadas con él más allá de las obvias: si quiero mandar un documento al ebook, necesito el móvil. Si quiero lanzar una película a la pantalla de televisión o buscar información sobre la misma, igual. Si quiero registrar mis gastos, ponerme un recordatorio para el día siguiente, programar la alarma… Y, en el camino de hacer todas esas cosas ‘serias’, hay que evitar activamente la automatización que supone chequear Facebook o Instagram.
Al final, apagar el dispositivo una hora antes de dormir —algo que por supuesto nunca hago, simplemente, trato de apartarlo de mí— requiere, además de voluntad, un extra de planificación. También me resulta difícil porque, a pesar de tener la sensación de que me cuesta mucho separarme de este aparatito (las redes sociales poseen complejos mecanismos para hacernos entrar en un bucle infinito de consumo), no suelo sentir que estoy perdiendo el tiempo cuando lo uso: sí, en Facebook ya solo hay vídeos de perritos que cuidan patos —irresistibles—, pero Instagram no para de lanzarme noticias relevantes o contenidos de creadores que me resultan verdaderamente interesantes.
Para estos casos, quizá lo mejor sea limitar el tiempo de uso de las apps de manera efectiva. Y digo efectiva porque los controles que iPhone ofrece por defecto son demasiado fáciles de burlar para una adicta (basta con presionar “ignorar el límite” para seguir con la aplicación abierta). Hay apps que restringen de manera más efectiva el uso, por ejemplo, creando una clave que tú no conozcas y que solo puedas recuperar a través de tediosos procedimientos, pero eso sería quitarme realmente la zanahoria de delante de la cara. Y, lamentablemente, por mucho que eso interfiera en mi sueño, muchas noches siento que me la merezco.
Con motivo del Día Mundial de la Salud (7/4/2024), el Instituto de Medicina del Sueño, a través de su director médico especialista en Neurofisiofiología Clínica y experto en Medicina del Sueño, el Dr. Jesús Escribá, destaca la importancia del sueño como “pilar fundamental del sueño” y remarca datos preocupantes sobre insomnio y abuso de sustancias psicoactivas en los jóvenes españoles, según un estudio recientemente publicado, del que Escribá nos habla en una reciente entrevista en TV que puedes ver aquí y cuyas principales conclusiones destacamos a continuación:
- Sólo un 24% reconoce dormir bien y lo suficiente.
- El 83% usa dispositivos electrónicos con pantalla en la cama antes de irse a dormir.
- Cansancio o fatiga (54%), dolor de cabeza (40%), y mal humor o irritabilidad (34%), son los principales síntomas referidos tras dormir poco o mal.
- La Rioja, Baleares, Comunidad Valenciana y Asturias, entre las CCAA donde se duerme menos de lo recomendado.
- Casi un 15% cumple criterios diagnósticos de trastorno de insomnio crónico y un 19% identifica el insomnio como resultado de un problema de salud mental, como la ansiedad y la depresión, un porcentaje que en mujeres asciende al 25,5% y al 21% en la franja de 18 a 23 años.
- Dormir entre 7 y 9 horas, evitar el alcohol y desconectar dispositivos antes de dormir, entre las recomendaciones para dormir bien.
Ante ello, Escribá, subraya que este problema es grave especialmente grave entre los jóvenes, por encontrarse en un periodo vulnerable de desarrollo y maduración cerebral e impacta muy significativamente sobre su rendimiento académico. Además, también perjudica a los de mayor edad, sobre todo a nivel laboral, suponiendo un mayor riesgo de sufrir enfermedades psiquiátricas, cardiovasculares, metabólicas y neurodegenerativas, por lo que recomiendo consultar con una Unidad de Sueño especializada, como el Instituto de Medicina del Sueño, que ofrece gratis este test de evaluación de sueño, clicando aquí, antes de que el problema se cronifique y/o agrave.
¿Preparad@ para dormir mejor? Pues estás de enhorabuena porque el próximo viernes 15 de Marzo llega el World Sleep Day (WSD) o Día Mundial del Sueño y queremos celebrarlo contigo con especiales descuentos, interesantes entrevistas y recomendaciones de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM) con quien colaboramos, junto a IVANN (Instituto Valenciano de Neurociencias) y AEPSIS (Asociación Español de Psicología Sanitaria), para poder regalarte felices sueños por fin y para siempre!
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Ahora más que nunca, en el Instituto de Medicina del Sueño, queremos recordarte la importancia de un sueño óptimo y ofrecer GRATIS a cualquier persona con problemas de sueño gran parte de nuestros recursos (tanto humanos como técnicos) y soluciones para dormir mejor, de la forma más fácil, rápida y económica posible! Es por ello que, hasta fin de mes, REGALAMOS :
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La ciencia demuestra que el déficit de sueño aumenta el riesgo de dolor crónico
Los problemas de sueño son tan comunes en España que se calcula que hasta un 48% de la población adulta no tiene un sueño de calidad y ello genera mucho impacto para la Salud Pública, ya que estos trastornos generan diversos problemas de salud, aumentando, entre otros, el riesgo de mayores fenómenos como dolores de cabeza, migrañas, dolor corporal, dolor lumbar o incluso dolor crónico.
Gracias a estos hallazgos, conocemos mejor la compleja relación existente entre el sueño y dolor, y que las medidas de intervención sobre el descanso constituyen una posible vía en el tratamiento del dolor crónico, siendo útiles también para descubrir posibles nuevas alternativas farmacológicas.
Con la llegada de estas fiestas, el Instituto de Medicina del Sueño (IMS) quiere regalar a nuevos y antiguos pacientes la posibilidad de que prueben nuestras herramientas y terapias más novedosas, además de ofrecer más y mejores recursos, novedades y colaboraciones.
Entre las novedades, destacamos la posibilidad de reservar una primera cita o prueba de sueño de forma rápida y cómoda desde nuestros calendarios de cita on-line disponibles clicando aquí y confirmarla al abonarla de forma segura y totalmente reembolsable mediante el sistema PayPal, que garantiza la posibilidad de devolución si no queda satisfecho con nuestro servicio, todo ello para que tus problemas de sueño no arruinen tus fiestas navideñas.
Nuestro compromiso sigue siendo la atención especializada en 24h desde que reserva su cita para una prueba o consulta, con la garantía de excelencia, profesionalidad, experiencia y eficacia que nos permite ofrecer lo mejor para usted de parte de nuestros expertos en Medicina del Sueño, que puede conocer haciendo clicando aquí.
Además, hasta el 15/1/2023, si te registras aquí:
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Queremos seguir cuidando de tu sueño, sobre todo durante esta Navidad y el 2023 porque dormir mejor es salud y, ahora, más que nunca, todo el equipo del Instituto de Medicina del Sueño te deseamos felices fiestas, con felices sueños.
El sueño esencial
El sueño es una parte esencial de la vida humana. Nos ayuda a descansar, a reparar nuestro cuerpo y a mantener una buena salud mental. Sin embargo, muchas personas sufren de trastornos del sueño, que pueden afectar su calidad de vida.
En este post, vamos a hablar de los trastornos del sueño más comunes y sus causas. También vamos a ofrecer algunos consejos para mejorar el sueño.
Trastornos del sueño más comunes:
Los trastornos del sueño más comunes son:
- Insomnio: dificultad para conciliar el sueño o para permanecer dormido.
- Ronquidos y trastornos respiratorios del sueño, que pueden estar asociados a la apnea del sueño o a otras causas.
- Parasomnias, ya sean en niños o adultos, pudiendo cursar como pesadillas nocturnas, sonambulismo, epilepsias, síndrome de piernas inquietas, despertares nocturnos. etc…
- Hipersomnia: trastorno de somnolencia diurna excesiva, incluso después de haber dormido lo suficiente, cuyo grado extremo y severo es la narcolepsia en la cual se dan ataques bruscos e irreprimibles de sueño
- Otros trastornos asociados a otras causas y problemas de salud como estrés, ansiedad, depresión, enfermedades crónicas, medicamentos y/o sustancias estimulantes o sedantes (como la cafeína o el alcohol), pueden interferir significativamente con el sueño.
Síntomas de los trastornos del sueño:
Los síntomas de los trastornos del sueño pueden variar dependiendo del trastorno específico. Sin embargo, algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Dificultad para conciliar el sueño: esto puede incluir tardar más de 30 minutos en conciliar el sueño o despertarse varias veces durante la noche.
- Sueño no reparador: incluso después de dormir una noche completa, puede sentirse cansado y agotado durante el día.
- Somnolencia diurna excesiva: esto puede incluir quedarse dormido durante el trabajo, el estudio o la conducción.
- Irritabilidad y cambios de humor: los trastornos del sueño pueden causar irritabilidad y cambios de humor.
- Problemas de concentración y memoria: los trastornos del sueño pueden dificultar la concentración y la memoria.
Consejos para mejorar el sueño
Si tiene problemas para dormir, hay algunas cosas que puede hacer para mejorar su sueño:
- Establezca un horario regular para dormir y despertarse. Intente acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esto ayudará a regular su ciclo de sueño.
- Cree un ambiente propicio para el sueño. Asegúrese de que su habitación esté oscura, silenciosa y fresca.
- Evite la cafeína y el alcohol antes de acostarse. La cafeína puede mantenerte despierto, mientras que el alcohol puede interrumpir el sueño.
- Haz ejercicio con regularidad, pero no demasiado cerca de la hora de acostarte. El ejercicio puede ayudarte a dormir mejor, pero si lo haces demasiado cerca de la hora de acostarte, puede dificultarte conciliar el sueño.
- Relájate antes de acostarte. Toma un baño caliente, escucha música relajante o lee un libro antes de acostarte.







