Artículo en LA RAZON del Dr. Escribá sobre la siesta y los hábitos horarios de los españoles

2 19 febrero, 2014

– Sólo un 16% de los españoles hace la siesta a diario

– «The New York Times» critica las costumbres de nuestro país ajeno a cómo se vive el día a día:

– «España, la tierra de aquellos que cenan a las 22:00 horas, se pregunta si es el momento para reajustar el reloj». Así se titula el polémico artículo de «The New York Times».

Los toros, el flamenco y la siesta. Pocos tópicos ligados a nuestra cultura han resistido más el paso del tiempo. El último en «picar» ha sido el rotativo «The New York Times». Bajo el título «España, la tierra de aquellos que cenan a las 22:00 horas, se pregunta si es el momento para reajustar el reloj», el rotativo norteamericano da un buen repaso a nuestras costumbres horarias. Con testimonios en primera persona, toca algunos puntos que son ciertos. «Aunque la gente en algunos países se está preparando para la cama, la noche española comienza normalmente a las 22:00, mientras se sirve la cena y empieza el «prime time» (que no termina hasta la una de la mañana)», afirma el rotativo. Sin embargo, también señala que, «para muchos españoles, las siestas largas significan días de trabajo que se extienden hasta bien entrada la noche».

En realidad, el hilo conductor del artículo es la crisis. Así, hace referencia al movimiento emprendido por la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles (Arhoe), que aboga por un cambio de las costumbres españolas para aumentar la productividad. En opinión del periodista, estos cambios supondrían, entre otras cosas, acabar con nuestros hábitos de siesta. «The New York Times» no ha sido el primero. «The Telegraph» publicó un artículo similar el pasado septiembre.

Pero ¿cuántos españoles practican este hábito, por otro lado, tan saludable? Uno de los estudios más completos, elaborado por la Fundación de Educación para la Salud del Hospital Clínica San Carlos (Fundadeps) y la Asociación Española de la Cama (Asocama), reveló que sólo un 16% de los españoles duerme la siesta a diario. Casi seis de cada diez (58,6%) aseguran que nunca lo hace y el 22% sólo «en ocasiones».

Lo más curioso es que otros países han importado esta costumbre hasta hacerla suya. Incluso nos «ganan». Según un estudio publicado en «Neurology», un 22% de los alemanes reconocía dormir la siesta al menos tres veces por semana. Les seguían en este ranking los italianos (16%) y los británicos (15%). ¿Y los españoles? Nos teníamos que conformar con el cuarto puesto.

«En inglés no existe la palabra ”siesta” como tal. Utilizan “nap”, pero no es lo mismo», explica a este diario el sociólogo Amando de Miguel. «Es algo que identifican con los hispanos», añade. Con todo, según el experto, se da una paradoja. «Quien verdaderamente se echa la siesta en España son los turistas: les agrada comer lentamente, por la noche, trasnochan… Qué casualidad que lo imiten los extranjeros. Muchos españoles ya no nos echamos siesta, salvo en vacaciones».

«El problema de la siesta es su excesiva duración. Está demostrado que mejora la productividad y que es saludable», explica el doctor Jesús Escribá, médico neurofisiólogo, experto en medicina del sueño y director del Instituto de Medicina del Sueño. Eso sí, con unos lindes: «Es importante que dure entre 20 y 30 minutos, y además, que se realice entre las 12:00 y las 16:00. Cuando se sobrepasa, la persona puede despertar con una sensación de excesiva de somnolencia, lo que se denomina ”borrachera” de sueño. Esta siesta no proporciona descanso», afirma. Así, nuestro sueño nocturno puede verse interrumpido, mientras que una siesta corta «hará que la persona mejore sus condiciones cognitivas y físicas. Asimismo, sentirá una mayor capacidad de concentración. Si la siesta supera la hora, puede ser perjudicial y provocar que nos levantemos peor de lo que nos hemos acostado», añade.

Con todo, el artículo del rotativo neoyorquino pone el dedo en la llaga de otras cuestiones que se han convertido en el caballo de batalla de colectivos como Arhoe. Efectivamente, nuestros horarios distan mucho de los europeos. Empezamos la jornada laboral a las 9:00 y la terminamos sobre las 19:00 como pronto, mientras que los ingleses abarcan de 8:00 a 18:00. Los españoles emplean casi dos horas para comer, normalmente de 14:00 a 16:00, mientras que nuestros vecinos sólo pierden media hora, de 12:30 a 13:00. Por último, podemos irnos a la cama a las 00:00 horas, cuando los británicos lo hacen a las 23:00. Desde Arhoe señalan que buena parte de la responsabilidad recae en el horario televisivo. Nuestro «prime time» abarca de 22:00 a 00:00. De hecho, la hora de máxima audiencia de media son las 22:28 horas, cuando en otros países están pensando en irse a dormir. Así, dormimos 53 minutos menos que el resto de europeos. «En los últimos cincuenta años se ha reducido entre hora y media y dos horas el tiempo de descanso de los españoles. En los adultos, generalmene, resulta imprescindible dormir entre 6 y 8 horas», apunta Escribá.

Como subraya De Miguel, los españoles «tenemos una concepción del tiempo más relajada, difusa y elástica. Mientras, los anglosajones son más estrictos con la puntualidad». ¿Un ejemplo? «Si dos personas quedan, los españoles no tenemos inconveniente en permitir 15 minutos de cortesía. Eso para un norteamericano es impensable».

FUENTE: http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/5573157/sociedad/siesta-diaria-solo-para-el-16-de-los-espanoles#.Ttt1LUm9l4SxKFp

Posted in Destacadas by Jesus Escriba