¿Preparados para perder 1 hora de sueño? Conoce y soluciona los efectos del cambio horario

23 Marzo, 2017

Dificultades para dormir, pesadillas o cambios de humor son consecuencias frecuentes del cambio de hora

Una adaptación progresiva previa del organismo reduce sus efectos, que pueden ser muy significativos en algunos pacientes.

Tardar más de treinta minutos en conciliar el sueño, despertarse con frecuencia unido a la dificultad de volver a dormir, una respiración dificultosa, rechinar de dientes o tener pesadillas frecuentes, son algunos de los aspectos a tener en cuenta para detectar problemas serios en el descanso que conviene poner en manos de un especialista.

Unos síntomas que pueden agravarse en esta época, ya que a partir del próximo sábado, rige en España el horario de verano y hay que adaptar también el reloj de nuestro organismo.

El doctor Escribá, director del Instituto de Medicina del Sueño, con sede en Valencia en el Hospital Casa de Salud de Valencia, explica que los efectos de este cambio, aunque leves, tienen su reflejo en nuestra salud y aconseja una adaptación progresiva al nuevo horario para no sufrir consecuencias que son muy importantes sobre todo en la población infantil, mayores de 50 años y pacientes con problemas de sueño o pluripatología de otra índole.

En estos casos, en la población pediátrica, el cambio horario puede manifestarse en una mayor irritabilidad y en algunas ocasiones alteraciones en su alimentación, principalmente en los lactantes. Los niños más mayores presentarán más dificultades a la hora de iniciar el sueño o al despertar, aunque no suelen plantear grandes dificultades y suelen desaparecer a los pocos días.

Con todo, la falta de sueño o el no disfrutar de uno de calidad puede llegar a tener consecuencias muy negativas en nuestra salud. Está comprobado que el déficit crónico de sueño es un factor que contribuye al desarrollo de la obesidad y a los trastornos metabólicos relacionados con la insulina.

«Un sueño insuficiente o de mala calidad va a condicionar nuestra calidad de vida y nuestro rendimiento intelectual y físico». En este sentido, recuerda que una buena calidad del sueño nos permite, entre otras cosas, mantener adecuadamente nuestras funciones ejecutivas; controlar nuestro humor, nuestros impulsos y nuestra capacidad de concentración.

La crisis que nos trastorna
Los trastornos del sueño se han convertido en la enfermedad más frecuente en la sociedad actual, multiplicando hasta 20 veces su incidencia en los últimos años, a causa de su mejor conocimiento y las consecuencias que acarrea una coyuntura económica como la actual.

Según, Jesús Escribá, neurofisiólogo del Hospital Casa de Salud especializado en medicina del sueño, el «ranking» de fármacos más vendidos en 2011 lo encabezan antidepresivos e hipnóticos «y, muchas veces, las soluciones a un trastorno psiquiátrico o de sueño no son necesariamente farmacológicas».

 

Posted in Sin categoría by Jesus Escriba